Nombre común:
Rata negra
Nombre científico:
Rattus rattus
Nombre español:
Rata negra
Estado de conservación:
Preocupación Menor
Vida media:
3 - 5 años
Tamaño medio:
16 - 22 centímetros
Peso medio:
150 - 230 gramos
Visión general
Las ratas negras llegaron por primera vez a las islas Galápagos en las bodegas y habitáculos de los barcos piratas y comerciales que las visitaban, justo después del primer contacto europeo en el siglo XVII.
Las aves autóctonas que se reproducen en el archipiélago suelen anidar en el suelo, lo que significa que los huevos y las crías son especialmente vulnerables a nuevos depredadores, y varias de las especies de aves únicas de las islas están ahora en peligro crítico de extinción. La depredación de huevos por ratas también afecta a los reptiles. En la década de 1960, los conservacionistas de la isla de Pinzón observaron que todas las tortugas gigantes que veían tenían casi un siglo. Debido a las ratas invasoras, ni una sola tortuga joven había sobrevivido a la fase de huevo o cría durante varias décadas.
Las ratas invasoras también amenazan a las especies de ratas arroceras propias de las islas, a saber, la rata arrocera pequeña y la grande de Fernandina, la rata arrocera de Santiago y la rata arrocera de Santa Fe, cada una de ellas restringida a una sola isla. De ellas, la rata arrocera de Santiago es la única que sobrevive a la competencia con las ratas invasoras, ya que estas últimas están ausentes en Fernandina y Santa Fe. Otras tres especies de ratas arroceras ya se han extinguido debido a la competencia directa con las ratas negras y a las enfermedades que éstas transmiten.
Acciones de conservación
A pesar del considerable daño causado por las ratas invasoras, las cosas empezaron a ser más esperanzadoras en 2007 con el inicio del Proyecto Pinzón. Esta ambiciosa iniciativa pretendía eliminar sucesivamente las ratas de la isla Seymour Norte, Rábida y Pinzón (además de muchas otras islas menores) lanzando cebos envenenados para ratas desde helicópteros. Las primeras pruebas no mostraron riesgos importantes para otros animales, pero nadie se arriesgó: una pequeña población de tortugas de las islas objetivo fue llevada a cautividad por si acaso. En 2012 se llevó a cabo la fase final de este proyecto en Pinzón, con el lanzamiento de 45 toneladas de cebo en 18 kilómetros cuadrados. Fue un éxito: Pinzón, Rábida y Seymour Norte están ahora libres de ratas. Además, en diciembre de 2014, se vieron las primeras crías nuevas de tortuga gigante en más de un siglo. En las islas despejadas ya han empezado a aumentar las poblaciones de reptiles y aves marinas, incluido el petrel de las Galápagos. Es necesario un seguimiento cuidadoso y frecuente para garantizar que las ratas no vuelvan, ya que siempre existe el riesgo de que las ratas negras se reintroduzcan en estas islas en barco.
El Proyecto Pinzón tuvo tanto éxito que ahora se ha ampliado a su cuarta fase: el Proyecto Floreana. Los anteriores intentos de erradicación de ratas se han centrado en islas remotas, en su mayoría deshabitadas. Floreana supondrá sin duda un reto sin precedentes, con su población humana y sus 173 kilómetros cuadrados de superficie. El trabajo en Floreana está en curso, pero, si tiene éxito, será un ejemplo brillante para el resto del mundo de lo que puede conseguir la conservación.
Cómo ayudar
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